ENTRONIZACIÓN DE LA VIRGEN DE LA DULCE ESPERA Imprimir E-Mail
dsc00092.jpgEl  pasado sábado, fue entronizada la imagen de La Virgen de la Dulce Espera en el Hospital Materno Infantil de Oruro en una Eucaristía presidida por Mons. Cristóbal Bialasik. En su homilía recordaba que hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios; la imagen de la Virgen presta a cumplir la Divina Voluntad nos marca un ejemplo de disponibilidad y total abandono en la fe. “Aquí estoy para cumplir la voluntad de Dios”. Recordaba que fuimos creados a imagen y semejanza de Dios; ello nos da la dignidad de Hijos de Dios; recibimos de Él, el alma, el espíritu. Este espíritu, está unido también a Dios; y cuando él (el espíritu) desfallece y está débil; sólo se fortalece con la oración. Son motivos para dar gracias al Padre.dsc00100.jpgAl entronizar la imagen de la Virgen de la Dulce espera en el Hospital Materno Infantil, Mons. Cristóbal recordaba que en el Evangelio proclamado (la anunciación), que la Virgen en ese momento seguramente tuvo mucho miedo ante aquella gran responsabilidad: ser madre, y ser la Madre del Redentor; miedo superado solamente con la confianza y abandono en Dios. Estos rasgos, la humildad, la confianza, merecen ser imitados en este mundo plagado de soberbia y maldad; una soberbia que ha conducido al ser humano a creerse dueño absoluto de las vidas.Mons. Cristóbal contó que de joven escuchaba constantemente discursos airados censurando con mucha energía los genocidios y actos de barbarie que se han cometido en distintos lugares del mundo: Guerras Mundiales, Golpes de Estado, Viet Nam; sin embargo, miran impasibles cuando millones de seres inocentes son condenados a la muerte prematura antes del nacimiento. No decimos nada, o elucubramos esta realidad, lo que nos hace igualmente cómplices de estos asesinatos.Los gobiernos de las naciones firman estas sentencias de muerte para niños, jóvenes y ancianos sin que les tiemble la mano, sin que por otro lado nadie diga nada; si por el contrario surgen algunas voces disonantes a esta realidad, en seguida son silenciados.Ante esta realidad, Mons. Cristóbal pidió valentía; no se puede callar ni socapar este atentado contra la vida. Sin embargo, reconoció que sólo la Misericordia del Padre puede perdonar estos crímenes en contra de la vida, pecados que diariamente se cometen en nuestros países.Recordó que en la Palestina de Jesús la esterilidad era tenida como maldición de Dios, por lo tanto las mujeres impedidas de procrear también eran marginadas de la sociedad; sufrimiento que seguramente tuvo que soportar Santa Isabel, la prima de la Virgen hasta que Dios mostrara su amor para con ella. Hoy sin embargo, recordó que las mujeres buscan métodos artificiales para provocar esa esterilidad, negando el sublime rol que Dios le dio: ser dadora de nueva vida.Recordó también que estando a pocos días del llamado “Día del orgullo gay”, una realidad totalmente desconocida en nuestros pueblos originarios, pero que hoy está siendo publicitada masivamente para desorientar a la población, “en la que el Defensor del Pueblo también se ha prestado”.dsc00091.jpgDijo que el diablo no descansa para difundir esta cultura de la muerte a través de la radio, la televisión, el Internet en vez de proteger la Vida en vez de buscar la felicidad del ser humano; nuestra vida ya no es segura ya que en varios países están legalizando la Eutanasia; ejemplificó que el algunos países seguramente matarían a nuestros niños del Sagrado Corazón (Hogar del Instituto Benéfico Sagrado Corazón para personas con discapacidad) porque no podrían sanarse. Eso no se puede permitir!. Mons. Cristóbal recordó que aunque aún no tenemos esas leyes en Bolivia, sin embargo, se están dando las condiciones para que se busque promulgar estas leyes. Pidió que en fidelidad y amor al Dios de la Vida, no podemos callar esa realidad; sino denunciarla valientemente ya que solamente con Su gracia, con Su amor, con Su bendición, con Su Espíritu podremos vencer los pecados y las tentaciones de este mundoTerminada la Eucaristía, Mons. Cristóbal bendijo la imagen de la Virgen de la Dulce Espera que había sido sacada en procesión por cada uno de los pabellones del Hospital Materno Infantil antes de la Eucaristía y que en adelante estará en un privilegiado lugar del centro de salud intercediendo y protegiendo a todas las mujeres que recurren allí en procura de atención.

 

 
< Anterior   Siguiente >