Adoremos el amor de Dios reconociendolo en Aquel Niño del pesebre Imprimir E-Mail
epifania1.jpgManá 6.1.10.- La fiesta de los Reyes Magos, la Epifania del Señor que es la Manifestación del Señor  se puede condensar en una frase de la Sagrada Escritura, aquella que repiten los reyes magos: hemos venido a adorarle  (Mt 2,11) Es todo un recuento en que los sabios buscan y encuentran, ellos se pusieron en camino e hicieron un discerminiento  para buscar y encontrar  aquello que buscaban.
¿Porque los Reyes Magos fueron a Belen?,  la respuesta está unida al misterio de la estrella, al misterio de la luz, ellos vieron surgir la estrella y se identificaron con la estrella, siguieron la estrella  y al mismo tiempo identificaron esta luz con el Rey de los judios.
La estrella en este peregrinaje es el signo del nacimiento del Mesias. Podemos decir que este viaje es movido por esta fuerza de la estrella, por esta luz que es esperanza, es una estrella que confirma que  ellos descubren al Mesias y la realeza de este Mesias y al mismo tiempo
dan sentido a su peregrinaje y su caminar.
Un segundo elemento de esta fiesta de los Reyes Magos es que ellos llegaron a Belen  entraron en la casa, miraron al niño con su Madre y postrandose lo adoraron, para estos Reyes Magos ha llegado  el momento esperado del encuentro con Jesús.
Nosotros nos podemos preguntar  que significado tiene esta casa;  estos reyes entrados en esta casa encontraron al Salvador,   es necesaria la casa y la casa es la Iglesia, en cierto modo nosotros necesitamos entrar a la Iglesia para encontrar al Salvador, es necesario entrar en la casa que es la Iglesia
y encontrar a Maria que es Nuestra Madre y Maestra, nuestra ayuda para encontrar al Mesias.
Llegados a la casa cuando entran se ponen de rodillas y lo adoran, le ofrecen  oro, incienso y mirra, esta llegada es el culmen de todo el itinerario, el encuentro se hace adoración, desemboca en un acto de fe y en un reconocimiento de amor en Jesús como hijo de Dios hecho hombre. 
Aqui en el umbral de la puerta de la casa para los  Reyes Magos comienza una peregrinación interior  porque se detuvo la estrella y ellos tuvieron que cambiar de mentalidad en el sentido que viendo la estrella fueron y preguntaron en palacio del rey Herodes sobre el rey de los judios.
La mentalidad de estos sabios era de encontrar un Mesias todopoderoso, un Mesias real con poderes terrenos y muchas veces nosotros podriamos tambien tener esta idea de Dios, sin embargo los Reyes Magos nos dan una hermosa lección en esta festividad: cambiar de mentalidad y de vida.
Ellos encontraron a la estrella que se detuve sobre un humilde pesebre donde se hallaba un niño, en la sencillez, por ello hay que hacer una peregrinación interior que significa cambiar la idea que tenemos de Dios, del poder de Dios es diferente al poder de los hombres que viven en el  mundo. El hacer de Dios es diferente al hacer de los hombres
a como nosotros hacemos las cosas. Cuando  encontraron al niño lo encontraron humilde y sencillo y lo adoraron, la palabra adoración tiene este significado de reconocimiento, reconocer a Dios como nuestra verdadera medida, reconocer en el niño humilde la medida del hombre, la medida del mundo y no tener al mundo como medida.
Por lo tanto ponerse de rodillas y adorarle es reconocer a Jesús  como nuestra propia norma a seguir, como nuestra medida del bien y la verdad para llegar nosotros tambien a ser buenos y verdaderos.
Adoramos el amor de Dios manifestado en Cristo Jesús y este es un encuentro entre los reyes y el niño y debe ser un encuentro entre los peregrinos porque nos ponemos de rodillas y se contempla al Cristo que es la medida  y lo amamos porque estamos sometidos al amor de Dios.
 
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