Mateo Garau: La otra Navidad Imprimir E-Mail

pmateo.jpgPor: P. MATEO GARAU, S.J. Jesuita

Sistema Maná 11.12.09.-
De una u otra manera Ud. – todos – vivimos inmersos en la cultura actual.  ¿Cultura?  Los rasgos característicos de una colectividad; es sinónimo de “Way of life”.  El aire cultural actual en Navidad sopla hacia las compras, comidas, regalos, viajes…

 

Pero no debemos resignarnos a ser robots monitoreados por la “calle”.  Hay que resistir  a tanto materialismo – consumismo… y falso concepto de felicidad.

Por supuesto: Nuestra actitud en la vida es, a ser posible, sumar, no restar; aclaramos:  Aceptamos con alegría todo el “paquete” de regalos y platos especiales.  Pero a esto – hermoso y digno – le agregamos el “plus” del espíritu.  Ahí radica, anclado en lo profundo de nuestro ser lo profundo de la Navidad: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”, nos aclara el Señor.

Ud. puede modificar el plan navideño 2009.  Todo —casi todo— puede cambiar.  Confirmamos con algo conocido por Ud.:

1865 – Lincoln murió asesinado.  La noticia fue conocida en Europa doce días más tarde.

1954 -  El Parlamento francés votó el rearme de Alemania.  Tres horas más tarde se enteraba el mundo entero.

1969 – Armstrong puso un pie en la Luna.  El hecho se presenció en directo desde las pantallas de TV. de todo el mundo.

No querer abandonar “la costumbre” es suicida.

Si en las Navidades pasadas el peso total lo hacia la comida y la fiesta, este año se puede esto mismo llenar de luz y color —felicidad espiritual— si le agregamos el verdadero sentido de estas fechas:  Recordamos con íntimo entusiasmo el nacimiento de Jesús, el Señor “Salvador”.  “Vuelve”, para nosotros, para Ud. el primero.

Se lamentaba recientemente alguien:  “Nos han robado la Navidad”.  Los comercios, calles (moderado por nuestra Municipalidad), hipermercados, prensa, ofertas por doquier y de todo… ahogan lo cálido navideño. Pero Ud. maneja su vida.  Precisamente toda oferta deja la libertad al posible cliente para aceptar o, amablemente, dejarla de lado.

En nosotros deben estar los verdaderos valores y el criterio – personalidad para guiarnos por ellos.  Si hemos alcanzado un grado discreto de madurez evangélica, tendremos claro el camino a seguir.  Y dar el salto – nunca violento – a nuestros hijos.  Ellos no tienen todavía las defensas necesarias para ir contra corriente;  hay que ayudarles, firmes y suaves y ante todo con nuestro ejemplo.

Les insinúo —capitulo aparte— dar un vistazo a las propagandas del Hipermaxi, los Ketal… ¿Que nivel económico debe tener la persona que lee?.   ¿Puede la inmensa mayoría de nuestros hermanos, soñar en alguno de estos productos? El obrero normal, empleada de hogar, lavanderas, los de salario insuficiente para lo básico…

Todos estos deben ser considerados parte, y entrañable, de nuestra familia.  Todos ellos pueden tener una hermosa Navidad, espiritual y material con nuestra colaboración.  Todos podemos algo o alguien.  No pensemos, de momento, en heroísmos utópicos:  Ud. puede embellecer “una” Navidad.  La de…

Y compartiendo, su dicha se duplicará: “Una alegría compartida es doble alegría; una pena compartida es media pena” (proverbio sueco).  Hagamos la prueba, sentirá Ud. algo nuevo.  Así lo expresa el refrán popular: “Nadie más opulento que el que vive contento”.

¿Nos animamos a lo más profundo)

Navidad:  Jesús, el Señor, “vuelve” a nacer.  Pero… ¿Hay espacio para El? ¿Está aseado?  ¿Es fácil llegar?

Vaya por delante la cordial felicitación para todos.  Y un 2010 siempre mejor que el anterior.

¿Y Ud. qué dice?

 
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