CONCLUYE EL AÑO PAULINO
El próximo 29 de Junio de 2009, Solemnidad de San Pedro y San Pablo, concluye el año dedicado a San Pablo. Este año, en la Iglesia universal se han realizado varias y distintas actividades, que han servido para conocer mejor la vida y misión de Pablo, especialmente, motivarnos con su profunda experiencia de encuentro personal con Cristo vivo. En Bolivia, como estamos viviendo la misión permanente, Pablo es será nuestro modelo de discípulo misionero, por muchas razones:
1. Hombre convencido de lo que es. Es suficiente meditar algunos textos de las cartas paulinas, para darnos cuenta, que Pablo es un hombre profundamente convencido de su misión: Por la gracia de Dios, soy lo que soy, y la gracia de Dios no ha sido estéril en mí (1Cor 15,10); ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí (Gal 2,20); juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, y las tengo por basura, para ganar a Cristo (Flp 3,8).
Pablo tiene conciencia clara de su llamado, es Dios quien le hace discípulo misionero. Se siente tocado, transformado y sostenido por la vida de Jesús. Todo lo que ahora es, es obra de Dios. Precisamente, esta certeza, hará que nuestra misión vaya adelante. La misión no es solamente, obra humana, es ante todo, obra de Dios.
2. Hombre de oración. Doy gracias a Dios cada vez que me acuerdo de ustedes, rogando siempre y en todas mis oraciones con alegría por ustedes a causa de la colaboración que han prestado al Evangelio (Flp 1,3)
Pablo es discípulo misionero que practica la oración, de diversas formas y en diversas circunstancias, porque sabe muy bien, que su servicio apostólico tienen fortaleza en la comunicación con Dios y este servicio es cada vez más profundo y serio, porque se purifica en el contacto con Dios. En nuestra vida cristiana, al final, será la oración personal que de perseverancia a toda acción misionera.
3. Hombre para evangelizar. Ay de mí si no predicara el Evangelio (1Cor 9,16). Pablo es un incansable misionero. Visita muchos pueblos para llevar la persona y el mensaje de Jesús. Esta es su vida, hacer que los otros conozcan a Jesús, por eso, considero importantísimo, revisar, de manera constante, si todas nuestras acciones pastorales tienen como finalidad; la presentación clara y valiente de la persona de Jesús. Esta es, una de las características, de la misión permanente. A ejemplo de Pablo, que todo nuestro esfuerzo, esté orientado, para que Jesús ilumine y transforme toda realidad humana y permita la manifestación del Reino de Dios.
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