Lo que se dice y lo que no se dice Imprimir E-Mail

sedice.jpgPor. Dr. Th. Luis Alfredo Díaz

Cuando se escuchan los comentarios de las personas nos llama poderosamente la atención lo que dicen, pero también es cierto que muchas veces adivinamos con demasiada facilidad lo que no se dice con las palabras, pero que constituye el nuevo mensaje que, antes o después, se comprueba con los hechos. Es sabido desde antiguo lo que recoge también la sabiduría popular, que podemos centrarla en dos dichos muy tradicionales: "Obras son amores y no buenas razones"; el sentido del dicho es que hay que interpretar las palabras, no en el significado estricto de las palabras, sino según lo que se acaba haciendo. El otro dicho, psicológicamente mucho más profundo, es el que dice: "Cree el ladrón que todos son de su misma condición"; el sentido del dicho es que, en cualquier acusación que suele darse entre los humanos, hay constantemente una tendencia inconsciente de pensar que los demás sienten y piensan como nosotros sentimos, pensamos y actuamos.

Es natural que estos principios de sabiduría colectiva se apliquen al aparente diálogo político, es decir, a las manifestaciones y comentarios que espontáneamente las personas hacen sobre los acontecimientos que afectan a la marcha del país. Quizás sea bueno poner algunos ejemplos de estas manifestaciones espontáneas y poco reflexionadas, para comprender mejor "lo que se dice y lo que no se dice".

Hemos escuchado unas manifestaciones de personas que decían que el Presidente Evo Morales es un psicópata emborrachado por el poder. Si aplicamos el segundo principio indicado anteriormente, tenemos que deducir que esa misma persona no dice, pero que realmente está emborrachada por el poder o por el ansia de poder.

Nadie ha dicho que el Embajador de los Estados Unidos había dado apoyo a la "Media Luna", pero el endurecimiento de la protesta ha sido la "obra" que ha hecho entender lo que no se había dicho: que contaban con el apoyo del Gobierno de los Estados Unidos.

A este mismo respecto siempre se ha dicho que el Embajador de los Estados Unidos representa al Pueblo de los Estados Unidos, pero los hechos indican que no representa al Pueblo ni a la Nación de los Estados Unidos, sino al actual Gobierno del Presidente Busch.

Los cívicos de la Media Luna siempre han acusado al Gobierno de intolerancia y arbitrariedad, pero, cuando ellos han asumido un cierto poder cívico han asaltado los reductos que no les eran favorables con grave intolerancia y total arbitrariedad.

Es evidente que todos estos ejemplos no son más que ejemplos, pero la invitación es a todos los lectores y oyentes para que siempre interpreten las palabras de los dirigentes, sean éstos del Gobierno o de la Oposición, según el criterio de lo que se hace en la práctica y según el criterio de que las acusaciones lo delatan al mismo que ha presentado la acusación.

 
< Anterior   Siguiente >