El camino de la cruz: ir contracorriente

Iglesia Viva 26.3.2018. Así presenta Mons. Jesús Pérez, Arzobispo emérito de Sucre, su mensaje dominical referido a la liturgia del Domingo de Ramos, resaltando el sentido profundo de los misterios de fe que celebramos en esta Semana Santa.
“La Cruz es la señal del cristiano, es también el signo del amor de Dios. Este amor de Dios reclama de nosotros una respuesta de amor. Aunque Jesús pudo salvarnos de otra manera, escogió morir en la Cruz. Escoger, servir y amar a Jesús hoy, es IR CONTRACORRIENTE, servir a los que no cuentan en la sociedad, los pobres en todas sus formas, renunciar al pecado y hacer siempre el bien, es una respuesta de amor a Dios. ¿Cuál será nuestra respuesta de amor a Jesús en esta Semana Santa?”

¿POR QUÉ TENÍA QUE SER ASÍ?
Iniciamos hoy la Semana Mayor, la Semana Grande, la Semana santa para los cristianos que tendrá su cumbre gloriosa en la NOCHE GRANDE, o sea, en la Vigilia de Pascua, que nos introduce en la vivencia del misterio pascual: muerte y resurrección de Cristo, el Hijo de Dios. No hay estado alguno en el mundo o religión que celebre por 50 días una fiesta. El misterio pascual es el centro de todo el culto que damos a Dios Padre a través del gran sacerdote Cristo Jesús que vive para siempre en el cielo y siempre está presente cuando nos reunimos para celebrar la llamada Cena del Señor, eucaristía, fracción del pan o misa.
Leemos en este Domingo de Ramos el texto de la Pasión de Cristo según san Marcos y en la celebración del Viernes Santo, en la tarde, se proclama la Pasión según san Juan. En este texto del evangelista Marcos el relato de la Pasión aparece como el cumplimiento de lo que preconizaban las Sagradas Escrituras del Antiguo Testamento. La pasión de Cristo no es una fatalidad, es un acto consciente de fidelidad al plan de Dios. Jesús “prevé” lo que va a suceder, lo sabe y lo predice (14, 8, 14-20 s; 14, 27; 14,30). Marcos describe precisamente la Pasión de Jesús como la cumbre de la irrupción del Señor en el mundo humano para revelar e instaurar el Reino de Dios, reino de justicia, verdad, santidad, paz y amor.
En la Pasión se cumplió el repetido anuncio de Jesús sobre la muerte violenta en Jerusalén. A muchos nos vendrá una pregunta: ¿Por qué tenía que ser así? La respuesta más sólida y profunda solamente la puede dar Dios, pues pisamos el terreno insondable, el designio divino y su proyecto de la redención realizada en Cristo, el Salvador y Redentor de la humanidad. El pueblo de Israel esperaba un redentor, pero lo imaginaba como un rey poderoso que aplastaría al imperio romano. Pero Jesús, en cambio prefirió vencer mediante el sacrificio de sí mismo, muriendo en la Cruz. ¡Qué gran misterio es la Cruz!
En los evangelios podemos constatar la repugnancia natural de Jesús, como hombre que era, ante los sufrimientos de su pasión, tanto físicos: torturas, coronación de espinas, crucifixión, como síquicos: traición de Judas, negación de Pedro, deserción general de sus discípulos, ingratitud del pueblo elegido… La “agonía” de Getsemaní es un prólogo suficientemente elocuente a este respecto. Jesús, no obstante, acepta la voluntad de su Padre, “no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Esta es la razón y el motivo de la obediencia de Cristo al deseo del Padre, que es la salvación del hombre. Dios prefiere la salvación y ha tomado partido por toda la humanidad entera.
La Cruz es la señal del cristiano, es también el signo del amor de Dios. Este amor de Dios reclama de nosotros una respuesta de amor. Aunque Jesús pudo salvarnos de otra manera, escogió morir en la Cruz. Escoger, servir y amar a Jesús hoy, es IR CONTRACORRIENTE, servir a los que no cuentan en la sociedad, los pobres en todas sus formas, renunciar al pecado y hacer siempre el bien, es una respuesta de amor a Dios. ¿Cuál será nuestra respuesta de amor a Jesús en esta Semana Santa?
Sucre, 25 de marzo de 2018. Fray Jesús Pérez Rodríguez, O.F.M. Arzobispo emérito de Sucre.

José Howard Rivera Fernández

Nacido el 29 de marzo de 1967

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *