Los sabios eligen a Cristo

Iglesia Viva 13.11.17//«Hay que amar y buscar en la vida algo más que cosas de este mundo… los sabios eligen a Cristo» aseguró Padre José Fuentes, Secretario General Adjunto de la CEB en la Eucaristía de este domingo 12 de noviembre desde la Basílica menor de San Francisco en La Paz.

Audio y Texto de la Homilía:

XXXII DOMINGO ORDINARIO (A) 2017

1.-La parábola habla de diez jóvenes, cinco sabias y cinco necias.
Cinco entraron con el esposo, porque habían previsto el aceite para mantener
encendida la luz. Cinco no entraron porque no habían tomado previsiones y
cuando regresaron de buscar el aceite, la puerta ya estaba cerrada.
2.-Verdaderamente hay una forma sabia de vivir y hay una forma necia de vivir.
2.1. Vivir sabiamente consiste en tener el don de la sabiduría. Ese don de la
sabiduría, de esa sabiduría que dice la primera lectura del Libro de la Sabiduría,
se deja contemplar por lo que la aman y encontrar por los que la buscan.
Hay que amar y buscar en la vida algo más que cosas de este mundo. Sabemos
que todo lo de aquí, dinero, fama, sexo, afectos, títulos, no llena. El ser humano
busca y ama algo que no es de aquí. Está hecho para eso.
2.2. Esa sabiduría que amamos y buscamos no es una cosa, es una persona:
Cristo. El personifica la sabiduría. Quien le encuentra es verdaderamente sabio. Él
es el único que vale la pena en este mundo porque sólo El, como dice la segunda
lectura de San Pablo a los Tesalonicenses, cuando muramos “seremos llevados
con El y permaneceremos con El para siempre”. Cristo nos llevará con El tras la
muerte o un día cuando vuelva.
Nada de este mundo por agradable que sea, por importancia que nos dé nos
salvará de la muerte. Por tanto, es pasajero no es definitivo.
2.3. Ser sabios es darle importancia en esta vida a lo que realmente lo tiene y vivir
despiertos, pendientes de lo que vale de veras y lo que vale es Cristo. Todo lo
demás no vale.
2.4. Las jóvenes sabias vivieron pendientes de Cristo, el Señor, el esposo que nos
salva y llevaron una vida coherente con esa fe y esa espera, por ello tenían el
aceite necesario para aguardar con amor, aunque se retrasaba el esposo.
2.5. También sabiamente el Tribunal Constitucional Plurinacional ha decidido que
el matrimonio en Bolivia se celebra entre varón y mujer biológicos, en línea con la
posición cristiana y de las culturas tradicionales.
Me gustaría que los jóvenes entendieran que la Iglesia no está contra su felicidad.
Lo que quiere es que no se dejen engañar por ofertas de falsos paraísos y
busquen su realización en opciones sólidas y no en afectos pasajeros. Esta es una
forma sabia de vivir.

3.-Hay una forma necia de vivir y la ejemplifican las cinco jóvenes necias que se
acordaron en el último momento, con prisas, de que no tenían suficiente aceite,
una vez que escucharon la voz de aviso de la llegada del esposo.
En su vida vivieron ocupadas en otras cosas que no son Cristo.
3.1. Vivieron distraídas en mil cosas. En los exterior, en estar simpáticas, en la
belleza, en gustar, en el cuerpo, en el gimnasio. Pero no en el Señor.
3-2- Seguramente eran personas que dedicaron mucho tiempo a aparentar,
agradar, caer bien, a la vida social.
3.3. Tal vez se la pasaron muy bien, habían vivido para la fiesta y la farra, con toda
prioridad, pero sin poner nunca a cristo, n medianamente, en un lugar fundamental
de su vida.
3.4. Gente con dinero, con buena posición, que nos e amedrenta si tiene que
ganarlo con malas artes, porque lo importante es el dinero y la buena posición.
Gente que vive bien, malgasta, busca estatus y no pierde su tiempo en ayudar a
los menos desfavorecidos, porque si son pobres, “es porque no trabajan”.
3.5. Tal vez eran personas que no dejan de vivir ninguna oportunidad que la vida
les de: sea de sexo, aunque las relaciones les duran poco, placer, comodidad,
ascenso social, reconocimiento, etc.
4.-Pero, ¡qué necios!. “Qué llega el esposo, salgan a recibirlo” y entonces se
ponen a buscar el aceite que nunca buscaron, el sentido que despreciaron y la
preparación que nunca tuvieron.
Necios que se quedan fuera de la Salvación porque Cristo no les conoce.
Hay dos formas de vivir y tenemos que decidirnos y elegir ya. Los sabios eligen a
Cristo. ¿Y los necios?

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