La Iglesia que prefiguraba Jesús

Iglesia Viva 16.10.17. ¿Cómo era la Iglesia que imaginaba Jesús? El mensaje dominical de Mons. Jesús Pérez, Arzobispo Emérito de Sucre, nos proporciona la respuesta, en sintonía con la liturgia de este domingo.
“No la veía como a la reunión de los mejores, de los más distinguidos. Tampoco la veía como ejército en pie de guerra, ni como una larga fila de religiosos. La visión que tiene Jesús es mucho más modesta de la que tenemos todos y, probablemente, de la que muchos quisiéramos, Dios quiere una comunidad de amor abierta todos y servidora de la humanidad, como es Jesús que vino para salvar a todos”.

EXTRAÑA MESA
Nueva parábola que nos da el evangelio de Mateo 22, 1-14. La parábola del matrimonio del hijo del rey. Los invitados que no quieren acudir al banquete son sustituidos por otros que en el principio no fueron invitados. Las ideas son las mismas que hemos venido escuchando estos domingos anteriores, el hijo que dijo “sí” pero no fue a trabajar a la viña, o los viñadores asesinos que mataron al hijo. Cuando la Palabra de Dios insiste en un mensaje, se tendría que dar mayor interés para reflexionar y ver que nos quiere dar hoy el Señor, para aplicárnoslo a nosotros mismos, y ser valientes en las decisiones a tomar. Siguen las denuncias de Jesús a su pueblo, el pueblo de Dios, que no lo reconoció como el Mesías y Salvador.
La conducta del rey, que expulsa a uno de los invitados al banquete por no llevar el vestido apropiado, en verdad es extraña. Se suele explicar el hecho diciendo que, en aquel tiempo se tenían vestidos para todos, como hoy día se da una servilleta y el resto de la vajilla. Es probable que haya sido así. No obstante, esto, subsiste la molestia: ¿Por qué llamó a muchos si al final va a elegir a pocos? La liturgia quiere que nuestro interés se centre en la GENEROSIDAD del rey. Es muy importante que veamos el mensaje de la primera lectura que está estrechamente relacionado con el evangelio. Normalmente la primera lectura ayuda a entender el evangelio.
El gozoso anuncio de Isaías es para todos nosotros, generación tras generación: Dios tiene planes de felicidad y salvación, expresados por una serie de símbolos a cuál más optimista. El cuadro que describe el profeta es en verdad ideal maravilloso: Un banquete con toda clase de majares y bebidas, la victoria sobre la muerte, el final de las lágrimas y sufrimientos. Dios es Dios de vida, y no puede permitir que sus criaturas tengan como destino final la muerte, ni la infelicidad. Además, este plan de Dios es para todos los pueblos.
¿Cómo habrá sido aquel banquete con gente tan heterogénea? Probablemente no habrá habido mucha etiqueta y cortesía, ni delicadezas refinadas. Los emisarios del rey “. reunieron a los que encontraron, buenos y malos”. Así imaginaba Jesús a su Iglesia. No la veía como a la reunión de los mejores, de los más distinguidos. Tampoco la veía como ejército en pie de guerra, ni como una larga fila de religiosos. La visión que tiene Jesús es mucho más modesta de la que tenemos todos y, probablemente, de la que muchos quisiéramos, Dios quiere una comunidad de amor abierta todos y servidora de la humanidad, como es Jesús que vino para salvar a todos. Ahora pudiéramos hacernos unas preguntas que llegue a lo profundo de nuestro ser cristianos: ¿Nos desanimamos por los inconvenientes y problemas que existen en nuestra Iglesia? ¿Qué imagen tenemos de la Iglesia? ¿Por qué tan pocos cristianos comprometidos?
Sucre, 15 de octubre de 2017.
Fray Jesús Pérez Rodríguez, O.F.M.
Arzobispo emérito de Sucre

José Howard Rivera Fernández

Nacido el 29 de marzo de 1967

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