Pastorales Sociales y Movimientos Populares comparten mensaje con el Pueblo latinoamericano

Iglesia Viva 06.10.17//CELAM//Carta a los pueblos de Latinoamérica y el Caribe

Nuestra palabra viene de las voces que hemos tejido y cargado de dignidad en nuestro largo caminar como pueblos, organizaciones, movimiento e Iglesia. Viene de quienes optamos y tenemos la mirada que los cambios verdaderos vienen de abajo, de quienes se organizan y conjuntan sus fuerzas para una buena vida, para el buen vivir, para el cuidado de la Madre Tierra. Son las palabras que han cobrado un nuevo impulso y se han multiplicado a partir de los encuentros entre los movimientos populares del mundo con el Papa Francisco.

Reunidos en el Perú, representantes de Movimientos Populares y de las Pastorales Sociales CARITAS, provenientes de distintas geografías de nuestra América Latina nos ha reunido el dolor y el coraje por las injusticias a las que somos sometidos nuestros pueblos y su entorno. Pero nos ha reunido también la alegría, la esperanza y las ansias de libertad, de vida digna y plena que día a día labra la gente sencilla a través de su trabajo y luchas en unidad con nuestra Madre Tierra.

En este encuentro nos hemos reconocido como iguales y como tales hemos mirado la realidad. En ella hemos reconocido que padecemos el dominio de un sistema que niega la vida, que lucra a partir de la muerte y la destrucción. El capitalismo salvaje, el “dios dinero”, es el gran mal que padecemos, el que nos sacrifica y día a día nos mata. También padecemos por el colonialismo, el dominio injusto que niega nuestra condición humana y nos hace vivir como como esclavos, como seres ajenos al lugar del que somos parte, que nos enfrenta entre hermanos y nos humilla. Y sufre también nuestra Madre Tierra al ser saqueada, envenenada, al ser destruida por la acción colonialista y por el dinero, que atenta en su contra sistemáticamente para enriquecerse.

Como hermanas y hermanos hemos juzgado esa realidad que padecemos, buscando las luces que nos ayuden a construir una alternativa, horizontes de lucha que nos permitan caminar juntos y juntas. Hemos escuchado la palabra del Papa Francisco, que ha resonado en nuestros corazones, quien ha estado presente en este encuentro de múltiples maneras. En un diálogo verdadero, hemos reconocido que no podemos ser cómplices de tanta.

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