Padre Cristóbal Fones al servicio de los jóvenes a través de la oración cantada

Iglesia Viva 28.09.2017//Cristóbal Fones, SJ nació en Santiago de Chile en 1975. Desde muy pequeño participó  en actividades eclesiales, donde la música fue un factor importante en su vida. Desde 1994 es jesuita y el 2007 recibió su ordenamiento como sacerdote jesuita. El Padre Cristóbal ha colaborado en varias producciones discográficas y ha compuesto varias canciones como “Señor a quién iremos, Tu modo, El Reino de la Vida” entre otras. Además de participar en diversos encuentros de oración y canto. El Padre Fones busca realizar un ambiente profundo que facilite el encuentro de Dios con los feligreses.

El cantante cristiano fue invitado por la Compañía de Jesús Bolivia en coordinación con Fe y Alegría a realizar cuatro encuentros de Oración en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba, Oruro y La Paz, del 15 al 18 de septiembre.

P: Padre, ¿cuál es el mensaje que quiso dejar a Bolivia?

R: Bueno voy a ser honesto, creo que el primer mensaje es el que he recibido yo y es el que Bolivia me ha regalado. Un mensaje de amor, de acogida y mucha sencillez, de una fe auténtica, lo que agradezco de corazón. Así que yo en primer lugar quisiera decirles eso, valoren lo que tienen porque es hermoso, el Señor está aquí presente se siente, se percibe y tienen chicos y chicas de un gran corazón.

Quizás a través de las canciones intento reflejar el amor incondicional de Dios, que recuerda a todos que somos dignos porque somos sus hijos. Cada hombre, cada mujer vale por lo que es. Mediante mis canciones trato de reflejar eso, que más allá del físico, estudios o logros, está la dignidad inalienable del ser humano. La cual tenemos que defender con uñas y dientes porque está permanentemente amenazada por una sociedad de consumo, la cual nos trata como un producto. Pero Dios no nos mira así, sino como hijos incondicionalmente amados.

P: Quisiéramos conocer un poco de la vocación del Padre Fones

R: Bueno yo creo que hay tres vocaciones que compartimos con todos los seres humanos. La primera es a la vida: Cuidar nuestra vida, vivir porque no falta existir para solamente vivir, tenemos que elegir la vida eso cantábamos recién. Escoger vivir bien, tratarnos con cordialidad, con respeto. Esa es una vocación humana. Y querer responder eso ya nos da bastante trabajo.

Luego está la vocación cristiana: Tener los valores de Jesús, a seguir su modo de proceder, que también lo hemos cantando acá. Yo he intentado como bautizado, como miembro de la iglesia, como un hombre confirmado al igual que los muchos que nos pueden escuchar ahora, vivir al estilo de Jesús. Creo que también esa vocación es un llamado al que tenemos que responder todos.

Finalmente, el llamado al amor: Todos estamos invitados a amar. Lo que pasa es que tenemos una vocación diferente, no hay nadie que no tenga vocación al amor. Algunos están invitados a amar formando una familia, a tener una intimidad sexual, cuidando de los hijos y otros hemos sido llamados a servir a la comunidad eclesial, ofreciendo nuestra vida, nuestro tiempo, nuestros recursos, justamente para aquellos que nadie ama, que nadie tiempo de ver, de atender.

Entonces lo primero que quisiera decir es que la vocación es un acto de amor. Nosotros no somos peores ni mejores que los demás bautizados. A veces la gente dice: “usted padrecito que está más cerca de Dios”, que voy a estar más cerca yo de Dios que una mujer que ama y trabaja para sacar adelante a su familia, que un hombre que trata con respeto a los demás. Todos estamos cerquita de Dios, porque Él es que toma la iniciativa. Pero mi vocación es ser un apoyo para todos ustedes. Como sacerdote yo me siento muy feliz. A veces la gente lo único que ve en la vocación de un cura es “ay no voy a tener pareja, ¿qué voy a hacer?” o “no voy a hacer lo que a mí me gusta o vivir donde yo quiero” pero eso es lo de menos. Yo estoy feliz como sacerdote. A mí me ha hecho muy feliz, ha sacado lo mejor de mí para afuera. Porque efectivamente cuando uno encuentra la vocación propia, sale también lo mejor de uno a fuera, y creo que eso es lo principal.

Los jóvenes a veces tienen miedo de hacer la pregunta acerca de la vocación religiosa porque solo ven lo que uno deja, pero no terminan de ver lo que uno abraza que es muchísimo. Como decía ese canto “habréis de amarlo todo,  todos, todas; discípulos de aquel que amó primero. Perdida por el Reino y conquistada, será una paz tan libre como armada, será el amor amado a cuerpo entero.”  Y es lo que yo deseo a todos, poder amar a cuerpo entero. Y es lo que siento yo amando verdaderamente como sacerdote.

Si algún vio naciente a esta invitación a este modo de amor, que no claudique, que no sea ratón y que ponga corazón, y que lo abrace porque es hermoso.

P: Padre, ¿por qué oración cantada?

R: Bueno, yo trato de evitar el nombre concierto porque la palabra está muy enfocada en aplaudir o acoger al artista y se centra en la performance que uno pueda hacer. La verdad a mí me ha cargado mucho en lo que hago, y además me equivoco en todas las notas, se me olvida la mitad de las letras. Pero el foco de lo que yo hago no es mostrarme a mí mismo o a mi música, sino genera un espacio propicio para que la gente pueda encontrarse con Dios y con ellos mismos también, con su historia, sueños, anhelos, temores y esperanza. Entonces creo que oración cantada pega un poco mejor porque en el fondo esta es una gran liturgia animada con canciones. Es un espacio para que pongamos ahí la propia vida e imponerla a la voluntad de Dios, eso es lo que yo busco con mi ministerio. No estoy básicamente tratando de promover mi persona, eso me da lo mismo, en cualquier momento puedo quedarme sin voz y no pasa nada, porque mi vocación es ser jesuita, es ser sacerdote de la Iglesia Católica. Y eso es lo que básicamente yo hago, como algunos que escriben artículos, otros hacen bonitas prédicas, yo me dedicó a hacer canciones. Pero es la misma misión.

P: ¿Qué otras actividades más tiene en Bolivia?

R:   Ya mañana parto a Santiago, me espera un sinfín de actividades. En Chile me espera una misión itinerante en el Sur de mi país. Estoy sirviendo 11 diócesis en los lugares donde no hay jesuitas, entonces me fui a presentar a los obispos para ver en que podía ayudar. Y la lista ni les digo porque siempre hay necesidad. Pero para mí es muy hermoso ponerme a disposición de mis pastores que son los que tienen la mirada más universal de la iglesia. Pero también con mis límites porque no puedo hacer todo lo que me piden. Muchos me han pedido acompañar a la juventud con sus decisiones vocacionales, en sus preguntas después de salir del colegio, aprender a tomar decisiones. Y sintoniza muy bien con el Papa con el Sínodo de Juventud que él pone como foco, “la fe, el discernimiento y la vocación propia para que la sepamos acoger y abrazar. Entonces estoy con mucho trabajo, estos eran mis días de descanso que los ofrecí para venir aquí a la Iglesia de Bolivia para dar una mano. Pero ya mañana aterrizo y tengo actividades. Pero estoy muy contento. Estos son días de fiesta en mi país, hoy 18 de septiembre, es el día Nacional de Chile, ahí están todos tomando chicha, bailando cueca, comiendo empanadas y yo estoy celebrando de la mejor manera que me gusta a mí que es sirviendo, amando y cantando junto a mis hermanos de Bolivia

P: Hoy estuvieron en audiencia los Obispos de Bolivia con el Papa y ha enviado un mensaje justamente a los jóvenes, “No pierdan la esperanza, no se jubilen antes de tiempo” ¿Cuál es el mensaje que tiene usted para los jóvenes?

R: En primer lugar agradecer a Dios que ha llamado Obispos, a veces cuesta, los sentimos un poco lejos, nos parecen más formales o no hemos tenido la oportunidad de conversar cara a cara con ellos, pero han recibido una misión muy importante. Jesús mismo quiso que existieran en todas nuestras iglesias un pastor que pueda mirar el conjunto. Entonces mi primer saludo es para ellos, animarlos en la misión porque sé que no es fácil. Muchas veces tienen que atender temas económicos, problemas… y ellos quisieran estar más cerca de la vida pastoral pero tienen una responsabilidad grande. Entonces animarlos en su misión, que sepan que nosotros los sacerdotes y el pueblo fiel quiere y reza por ellos.

Lo segundo animarlos a acercase a los jóvenes porque es difícil en general al mundo adulto le cuesta la juventud, no los comprende, los encuentra lejanos. Ha cambiado mucho la juventud, las redes sociales han restaurado un modo diferente de dialogar, de entender la vida, la realidad, los problemas sociales y estamos un poco desorientados. Yo ya soy de los viejos porque yo no tenía ni celular, ni internet cuando yo era joven, ya tengo más de 40 años. Pero estar en permanente contacto con la juventud a mi llena de esperanza. Ellos no son depositarios de la evangelización, ellos son evangelizadores para nosotros. Yo creo que el Señor está saliendo a nuestro encuentro y nos está diciendo muchas cosas en los jóvenes. Lo primero que hay que hacer, más que darles mucha doctrina o preocuparnos tanto de enseñarles es escucharlos porque en su corazón Dios nos está hablando, al menos así ha sido para mí.

Al preguntarle si tenía algún mensaje para alentar para la Iglesia de Bolivia, comento muy entusiasmado que sí, que él quisiera que esta aproveche el momento, que escuche a los jóvenes y valoré aquellos que están bautizados.  Añadió que es importar mostrarles nuevos horizontes de compromiso ya que en el contexto de cultura neoliberal, ellos suelen centrarse en sí mismos, manteniendo a parte el bien común, la realidad social la cual es un desafío.  “Somos una gran familia: adultos, jóvenes, niños, adultos mayores. Lo que yo deseo es justamente lo que están deseando sus discípulos, que la juventud pueda sentir esperanza porque esta vida vale la pena, es una vida maravillosa y nosotros estamos aquí para recordarles que su dignidad nada ni nadie se las podrá quitar, así que sigan adelante, les deseo todo lo mejor”.

Un comentario sobre “Padre Cristóbal Fones al servicio de los jóvenes a través de la oración cantada

  • el 29 septiembre, 2017 a las 20:33
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    Que hermoso todo lo que dice el P. Cristobal no hay duda que es un gran Sacerdote, que se entrega por entero a su Vocacion, como dijo hace tiempo en una entrevista, vive y disfruta a concho , piensa en grande sueña en grande, que de lo demas se encarga Dios de abrir el camino. Me siento muy feliz de ser Chilena y de que tengamos un gran Sacerdote Jesuita Chileno que lo da todo, sencillo humilde etc. Dios lo siga Bendiciendo y le siga multiplicando esos Dones Padre Cristobal. Siga dandose por entero ,Evangelizando por medio de su Musica que tanto bien hace escuchar. Dios lo Bendiga y la Virgen lo acompañe siempre….

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