Nuevo comunicado de la Diócesis de El Alto demanda diálogo urgente

Iglesia Viva 11.9.2017. Un nuevo comunicado de la Diócesis de El Alto, respaldado por sacerdotes, religiosos y fieles de esta Iglesia local denuncia la ausencia de respuesta de autoridades nacionales y locales y exige la solución de un prolongado conflicto cuyas consecuencias recaen sobre la población más vulnerable. P. Tomás Cornejo, Vicario Pastoral de la Diócesis, presenta este comunicado.

EL DIALOGO Y LA RECONCILIACIÓN POR LA PAZ EN ACHACACHI Y EL ALTO
Los sacerdotes, religiosos, religiosas, y laicos de la Diócesis de El Alto, ante los acontecimientos y sufrimientos que vive la población de Achacachi y la ciudad de El Alto, queremos expresar lo siguiente:
Lamentamos que el conflicto de Achacachi, planteado por problemas eminentemente institucionales del Municipio, pero agravado por denuncias de corrupción, siga teniendo a la población movilizada por más de tres semanas consecutivas y con efectos negativos para todos los pobladores del Altiplano y, de manera especial, para los niños y mujeres.
Una vez más denunciamos la ausencia de voluntad para buscar salidas por parte de las entidades responsables del Estado Plurinacional de Bolivia que, desde sus distintos niveles, debe realizar los esfuerzos institucionales y políticos para encontrar respuestas a las demandas planteadas. Los servidores públicos pecan gravemente de omisión a sus responsabilidades cuando quieren justificar su no participación por el hecho que es un tema local y no de competencia nacional. Su deber primero es la protección y resguardo de los derechos de todos quienes habitamos nuestro país, Bolivia.
Ante esta insensibilidad de las autoridades y por razones humanitarias, la Diócesis de El Alto, a través del Obispo Mons. Eugenio Scarpellini, se mantiene abierta y firme en ofrecer su rol de facilitadora para buscar salidas al conflicto, solicitud que ha sido ignorada por el Gobierno Central y el Alcalde de Achacachi con actitudes que pueden agudizar el conflicto.
Apelamos a la sensibilidad de las autoridades que, por respeto a las madres de familia sentadas frente del Palacio de Justicia, a los que están en las carreteras y a las poblaciones perjudicadas con el conflicto, acudan al diálogo, realicen las investigaciones necesarias, equitativas y ecuánimes; lo contrario será una muestra de que priman los intereses sectoriales y político partidarios, antes que los intereses de la población afectada.
De la misma manera, queremos expresar nuestra preocupación por el problema de la basura que se ha originado en la ciudad de El Alto: no es posible que se ponga en riesgo la salud de la población alteña por intereses sectoriales y por la intransigencia que impide la búsqueda de espacios de diálogo y concertación.
Es una violación flagrante a los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de la urbe alteña, mantener un conflicto que conlleva un alto riesgo para la salud pública. Por ello, demandamos a dirigentes vecinales así como a las autoridades del Municipio hacer el máximo esfuerzo para el encuentro y el diálogo en búsqueda del bien común.
Es irónico que, mientras el Papa Francisco en Colombia esté celebrando la reconciliación, el diálogo y el perdón por los años de violencia y confrontación que ha vivido ese pueblo, acá estemos impulsando espacios de desencuentro y confrontación entre los bolivianos. Peor aún, cuando la institucionalidad, la racionalidad y fundamentalmente la voluntad política pueden lograr soluciones inmediatas a los problemas planteados.
Oremos para que la Virgen de Copacabana ilumine a quienes tienen en sus manos las decisiones en estos conflictos y que nos proteja y bendiga con su manto a todos quienes vivimos en los pueblos y las comunidades del Altiplano y los distritos en la ciudad de El Alto.
Diócesis de El Alto, 11 de septiembre de 2017.

José Howard Rivera Fernández

Nacido el 29 de marzo de 1967

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