Peregrinos en la fe

Iglesia Viva 04.08.17 // (Revista El Mensajero).- El mes de agosto es el mes de las Fiestas Patrias. El día 6 recordamos el aniversario de la independencia de Bolivia. A nivel eclesial celebramos la fiesta de la Transfiguración del Señor, en la cual Jesús revela a sus tres discípulos nuestro destino final, la vida en plenitud en la patria celestial.   El día 15 de agosto, se celebra la fiesta de la Asunción de la Virgen María al cielo. En Bolivia se la conoce por la fiesta de la Virgen de Urkupiña, y en el sur de la patria, la Virgen de Chaguaya.  En el retablo principal de la catedral de Concepción, en la parte central, hay un relieve que presenta la Virgen elevada al cielo, rodeada de rostros de angelitos. En la parte inferior del relieve está escrito: “La mácula non es in Te”, que significa: No hay en Ti la mancha (del pecado). En este mes, miles de peregrinos, acudirán en peregrinación a distintos santuarios marianos en el mundo entero, recordando que toda nuestra vida es un itinerario, un peregrinar permanente a la patria celestial.

Peregrinación en la Iglesia local 

El día 26 de julio, se han reunido en Ascensión de Guarayos, con la Comisión del área de Evangelización de la CEB, los catequistas de las parroquias de la zona Guaraya, para reflexionar sobre el nuevo catecismo que también trata de los itinerarios.  Pero estos itinerarios no son las distancias geográficas, como en las peregrinaciones a los santuarios, sino los itinerarios formativos de Fe, para la iniciación a la vida Cristiana en clave Catecumenal. Estos itinerarios nos han de llevar al encuentro con el Señor en el santuario vivo que es cada persona humana.  Este itinerario, como lo indica el documento de Aparecida, nos invita a pasar de una pastoral de conservación, a una pastoral de salida misionera.

 ¿Adónde hemos de peregrinar en este itinerario, y que etapas comprende? 

Partimos del ser humano, para que éste se encuentre con Jesucristo (área antropológica). Luego al encuentro con su Palabra que ilumina los caminos más oscuros del hombre y de la mujer que están en el camino de la vida (área de la Palabra). Seguidamente, el itinerario de la fe es también reconocer la obra del Señor en su Iglesia. Jesucristo nos habla también hoy a través de su magisterio, por ejemplo las profundas exhortaciones como “La alegría del Evangelio”, “Alabado sea el Señor en la creación” y “La alegría del amor vivido en una familia cristiana” (Área teológico-doctrinal). Sin embargo no podemos quedarnos solo ahí. Este encuentro con la historia de cada persona y la historia de la encarnación de Dios por medio de su Palabra y presente siempre en su Iglesia, nos lleva a recorrer los caminos de la celebración festiva en la Liturgia (área litúrgica); y finalmente a un compromiso cristiano, que transforma nuestra vida estancada, en una vida misionera, compasiva y misericordiosa para con el prójimo.

La Virgen María Asunta nos acompaña 

María Asunta al Cielo, está también presente siempre con nosotros y en nuestro Vicariato, y nos lo muestra de mil maneras.  Vean como ella recorre el camino con nosotros: El 15 de agosto del 1767 fue expulsado el último misionero jesuita de Concepción Hace 35 años, el 15 de agosto de 1982, fue bendecida, por el Mons. A. Eduardo Bösl, la catedral de Concepción después de su restauración. Hace 30 años, el 15 de agosto de 1987 es bendecida, también por mi antecesor,  la nueva iglesia en Ascensión de Guarayos El 15 de agosto de 1999 terminó su peregrinación por este mundo, el Arq. Hans Roth, que invirtió todos sus talentos en estas restauraciones. 15 de agosto de 2014, celebra por primera vez la Santa Misa, Mons. Aurelio Pessoa, el franciscano chiquitano de Concepción.

Encomendemos a la Virgen María nuestra peregrinación por este mundo, y particularmente nuestra peregrinación en la Fe, para encontrarnos con su Hijo Jesucristo hoy, y junto con El continuar nuestra misión.

Hay tantos motivos para felicitarnos, uno muy especial por el 192 aniversario de vida independiente de nuestro país.  Qué Dios llene de bendiciones a nuestra querida Patria.

Fraternalmente: +Antonio Bonifacio Reimann, OFM

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