Mons. Bascopé: ¿Nosotros amamos al Señor?

Iglesia Viva 22.05.17//A veces el amor es utilizado y explotado, hoy deberíamos decirle Señor: «te amo, eres el centro de mi vida»,  hoy el Señor nos pregunta otra vez «¿tú me amas?», reflexionó inspirado en el evangelio de este domingo Mons. Fernando Bascopé, Obispo Castrense de Bolivia, al celebrar la eucaristía desde la Basílica Menor de San Francisco en La Paz.

 

Audio y texto de la Homilía de Mons. Fernando Bascopé:

 

Si me amarás…

 Introducción. En un ambiente amical Jesús el Señor formula: “Si me amarás”. El  tema de este coloquio es el amor a Cristo vv 15.21.23.24. El lugar es la última Cena: No cuestiona hoy  nuestro amor concreto a Jesucristo, amor que nos abre a la comunión.

  1. Un Santo: Francisco de Asís.

“Cuentan   los biógrafos de San Francisco de Asís que, en cierta ocasión, éste salió de la capilla donde rezaba. Salió llorando desconsoladamente. Sus amigos le preguntaron por el motivo de su congoja y él sólo  atinaba a  contestar. “El amor no es amado”. San Francisco había tenido durante la oración, una visión. Había visto a las multitudes que acudían a rezar en todos los templos del mundo. Había escuchado las oraciones y había comprobado  que todas las oraciones tenían un denominativo común: “Dame”… dame… dame. Ante  el altar de Dios se vertían  continuamente toneladas de peticiones. Dame, dame, dame. Pero nadie acudía al Señor para darle las gracias y decirle te amo, te amo. El amor de Dios no es amado. Es utilizado, explotado, pero no es amado.

  1. Si me amaras. Dice el Señor a sus discípulos.

Pero los primeros que siguieron al Señor decían:

“Señor… que mis hijos se sienten en tu trono”. Mt 20, 20

Se acercan a Jesús para pedirle cosas….

En cambió Jesús se acercó al joven rico: “Lo miró con cariño” Mc 10, 21. Se acerca para  amarnos. A ustedes los llamo amigo.

 

  1. ¿Me amas?, le preguntó a Pedro al final del Evangelio. Jn 21, 15

Es una pregunta que hoy nos debemos formular. ¿Amo al Señor Jesús?

Recuerdo las palabras de un santo.

“Te amo oh Dios, te amo. Mi único deseo es amarte hasta el último suspiro de mi vida.

Te amo, Oh Señor infinitamente amable y prefiero morir amándote antes que vivir un solo instante sin amarte.

Te amo Señor, y la única gracia que te pido es amarte eternamente.

Señor mío, si mi lengua no puede decirte cada instante te amo, quiero que  mi corazón lo repita tantas veces como respiro, te amo, te  amo…

Te amo, Señor, porque has sido crucificado por mí.  Te amo Señor

Señor dame la gracia de morir amándote y sabiendo que te  he amado. Te amo, Señor te amo”.

Yo te amo….Señor, te amo, Señor.

Conclusión. Queridos hermanos: Glorifiquen  en sus corazones a Cristo

1 Pt 3, 15. Te amo, Señor; te amo. Si me amarán  cumplirían mis mandamientos. El Primero es amara a Dios, por eso mi corazón te dice te amo, te amo Señor

 

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