Mons. Jesús Pérez: Una propuesta revolucionara

Iglesia Viva 30.1.17. Esto son las Bienaventuranzas, el ABC del Evangelio, el verdadero secreto de la vida y la felicidad, asegura Mons. Jesús Pérez, arzobispo emérito de Sucre, en su mensaje dominical.

Mientras nosotros, como humanos, pensamos que tenemos que aprovecharnos de la vida, cueste lo que cueste, se nos repite por un lado y otro, que la vida nos ha sido dada con superabundancia. Mientras creíamos que estábamos obligados a capitalizar méritos y buenas obras, tenemos que reconocer que “la gracia ha sobreabundado” en todos los que hemos sido bautizados Seremos felices, dichosos, el día que aceptemos que Dios, a través de Jesucristo, ha puesto el mundo boca abajo y quiere hacer de las bienaventuranzas una fuerza de un cambio revolucionario.

EL MAYOR REVOLUCIONARIO

Hoy es el domingo de las “BIENAVENTURANZAS”. No conocer el sermón de la montaña y, mucho más todavía, no intentar llevarlo a la práctica, significaría que no sabemos el ABC de los evangelios, o sea, ignoraríamos la “Buena Noticia” de Jesús de Nazaret. El sermón de la montaña, donde está ubicado el evangelio de este día, abarca los capítulos 5 al 7 del evangelio de Mateo. Es una lástima que en la catequesis, junto a la enseñanza de los 10 mandamientos del Sinaí, no se presenten, a la vez, las bienaventuranzas que Jesús señala.
El sermón de la montaña es el primero de los grandes discursos de Jesús. Las bienaventuranzas vienen a ser como “la carta magna del cristianismo”, es como un resumen catequético de las enseñanzas de Jesús. El texto de estos tres capítulos de Mateo sigue no tanto el estilo de las prescripciones o mandamientos, sino un género literario muy usado en la Biblia, el de las bienaventuranzas, feliz, dichoso. Es el programa de vida que Jesús propone a los que quieren ser sus discípulos. Es un programa contrario a todo lo que normalmente pensamos y buscamos para ser felices en el diario vivir. Las bienaventuranzas nos invitan a descubrir, en el fondo de las situaciones exteriormente menos favorables una plenitud de vida. El sermón de las bienaventuranzas es algo así como la constitución en torno a la cual se congrega y edifica el nuevo pueblo de Dios. Jesús en el sermón de la montaña, se convierte en el mayor revolucionario de nuestra historia. ¿Aceptamos profundamente que las bienaventuranzas sean la meta de nuestro ser discípulos de Jesús?
El evangelio es una noticia de gracia, un anuncio de liberación de vida distinta, nueva. Esta vida no coincide con la que propone el mundo. De uno a otro extremo, el evangelio canta el siguiente estribillo: “dichosos los que han visto”. La Iglesia repetirá una y otra vez: “les anunciamos esto para que su dicha sea completa”. Mientras nosotros, como humanos, pensamos que tenemos que aprovecharnos de la vida, cueste lo que cueste, se nos repite por un lado y otro, que la vida nos ha sido dada con superabundancia. Mientras creíamos que estábamos obligados a capitalizar méritos y buenas obras, tenemos que reconocer que “la gracia ha sobreabundado” en todos los que hemos sido bautizados Seremos felices, dichosos, el día que aceptemos que Dios, a través de Jesucristo, ha puesto el mundo boca abajo y quiere hacer de las bienaventuranzas una fuerza de un cambio revolucionario.
No se trata –cuidado- de que sean dichosos los socialmente pobres, los que económicamente no han tenido éxito, los mendigos, los pobres en cultura… Contra esa clase de pobreza tenemos que luchar todos los cristianos, para que nadie tenga que sufrir de ella. La pobreza que se alaba, o sea, proclama feliz, es a la humildad y sencillez de corazón, al desapego de los bienes materiales como meta de la vida, a la actitud de paz y de ayuda, a la fidelidad a los ideales y valores verdaderos. Encontramos a pobres que son felices y ricos que no lo son, aunque no les falta nada. Jesús nos propone un camino para alcanzar la felicidad, a impulsos del don de Espíritu Santo. Este camino hay que hacerlo en unión con Cristo. Él nos dice: “sin mí no pueden hacer nada”.

Sucre, 29 de enero de 2016
Fray Jesús Pérez Rodríguez, O.F.M.
Arzobispo emérito de Sucre.

José Howard Rivera Fernández

Nacido el 29 de marzo de 1967

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