Llamados a ser los mensajeros de Paz

“Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace”
(Lc 2, 14).

Iglesia Viva 3.1.2017. Con la solemnidad de Santa María Madre de Dios comenzamos el Año Nuevo 2017. El mismo día celebramos la Jornada Mundial de la Paz con el lema: “Practicar la política de No-violencia”.
El año 2017 ha sido proclamado también como el Año Jubilar Centenario de la Virgen de Fátima, 1917-2017 El Papa Francisco ha concedido la indulgencia plenaria durante todo el año jubilar hasta el 26 de noviembre.

Fuentes de donde mana la Paz
Hace cien años, después de la primera guerra mundial, el mundo estaba sediento de la paz. Por eso la Virgen de Fátima se apareció para confirmar la esperanza firme de la paz; para recordar que el camino hacia la paz pasa por la conversión de los corazones y de nuestras vidas.
Hoy, el Papa Francisco, en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz, nos conduce también a las fuentes donde podemos encontrar la paz.
Una de ellas es la familia: “Si el origen del que brota la violencia está en el corazón de los hombres, entonces es fundamental recorrer el sendero de la no violencia en primer lugar en el seno de la familia. La familia es el espacio indispensable en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado, y donde los desacuerdos o incluso los conflictos deben ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón. Desde el seno de la familia, la alegría se pro-paga al mundo y se irradia a toda la sociedad”.
La Paz también se fortalece en la amistad con la Palabra de Dios: “El amor a los enemigos constituye el núcleo de la revolución cristiana. Precisamente, el evangelio del amad a vuestros enemigos (cf. Lc 6, 27) es considerado como «la carta magna de la no violencia cristiana, que no se debe entender como un rendirse ante el mal […], sino en responder al mal con el bien (cf. Rm 12,17-21), rompiendo de este modo la cadena de la injusticia”.

Nuestra respuesta
Recordemos una vez más la conclusión de nuestra Asamblea Pastoral al concluir el año litúrgico en el mes de noviembre. Como fruto de esta asamblea fue la confirmación de las prioridades para el año 2017 y que son: La Familia, La Juventud, y la Formación bíblica.
Estas prioridades nos conducen al objetivo del Vicariato que es promover el encuentro personal y comunitario con Cristo.
Y el fundamento en que nos apoyamos es en esta evangelización de la Familia y de las generaciones jóvenes es la amistad con la Palabra de Dios tanto a nivel personal como comunitario. Por eso en la conclusión de la Asamblea dijimos que queremos vivir las tres prioridades con una mística y un nuevo modo de ser Iglesia: Servidora de la Palabra de Dios, misionera y misericordiosa.
Para no olvidarnos de este propósito quiero pedirles que a partir del mes de febrero se organice en cada zona la Asambleas Zonal (responsable el Vicario Zonal en coordinación con el Vicario Pastoral), y luego las Asambleas parroquiales (responsables los párrocos con sus consejos parroquiales).
Motivados por el Papa Francisco, y las prioridades del Vicariato podríamos preguntarnos:
¿Qué hacer para que la familia sea un espacio en el que los cónyuges, padres e hijos, hermanos y hermanas aprenden a comunicarse y a cuidarse unos a otros de modo desinteresado?
¿Qué deberíamos hacer como Pastoral Familiar para que los desacuerdos o incluso los conflictos puedan ser superados no con la fuerza, sino con el diálogo, el respeto, la búsqueda del bien del otro, la misericordia y el perdón?
¿Qué valor tiene la Palabra de Dios en la vida familiar, y en su lucha por sobrevivencia?
¿Qué tendríamos que hacer para atraer más a los jóvenes a la parroquia, a los grupos juveniles?
¿Qué actividades caritativas podrían hacer los jóvenes en favor de los jóvenes extraviados?
¿Qué actividades caritativas podrían lanzar las familias para ayudar a las familias desintegradas entre sí y con la parroquia?
Estos trabajos a nivel zonal y parroquial nos ayudarán en la evaluación del Plan Pastoral y sus prioridades en el mes de julio del 2017.
En nuestro caminar cotidiano en este año nuevo nos acompaña María como Madre y Maestra, Abogada en nuestras tribulaciones. De ella aprendemos a abrirnos con confianza a las inspiraciones del Espíritu, y con ella caminamos al encuentro de los hermanos sufridos en las periferias geográficas y existenciales.
En este año nuevo Él Señor les bendiga y les concede la Paz.
+Antonio Bonifacio Reimann, OFM

José Howard Rivera Fernández

Nacido el 29 de marzo de 1967

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