Celebremos convencidos el domingo de la alegría

Iglesia Viva 12.12.2016. Aseguró Mons. Sergio Gualberti, Arzobispo de Santa Cruz, a tiempo de comentar la liturgia de este tercer domingo de Adviento, desde la Catedral San Lorenzo en Santa Cruz y a tiempo de destacar la figura de Juan el Bautista en el anuncio de la llegada del Salvador.

Queridos hermanos y hermanas, este tercer domingo de adviento desde una larga tradición, la liturgia lo llama “domingo gaudete”, es decir domingo de la alegría. Hoy, a pocos días de la Navidad, nos alegramos por la venida de Jesús, porque es el gran acontecimiento de la historia. Alegría porque desde que Jesús se ha hecho uno de nosotros, ya no hay cabida para el miedo ni la muerte.
Para prepararnos a acoger a Jesús que viene nos pone a Juan el Bautista que nos hace preguntas… ¿qué fueron a ver en el desierto? Juan el Bautista no era un emisario cualquiera, no era un cortesano que disfrutaba de lujos, era alguien muy austero que sobrevivía con lo necesario. La gente sencilla iba al desierto a buscar a un profeta. Jesús lo define aun mayor que un profeta, él es el precursor del Mesías. Sus ojos han contemplado al que anunciaba.
Juan el Bautista cumple con fidelidad su misión, denuncia incluso al mismo Rey Herodes. Mientras está en la cárcel envía a sus discípulos a preguntar a Jesús si es aquél a quien esperan.
Esperaban a un Mesías todopoderoso, a un juez terreno. Sin embargo la predicación y actuación de Jesús va en otro camino, deja perplejos. Jesús responde con los signos: los ciegos ven, los paralíticos caminan… es decir con su proyecto de vida. Con esta respuesta es como si Jesús asegurara a Juan que Dios ha cumplido su promesa.
Jesús es el Mesías misericordioso que se contrapone a tantos falsos mesianismos religiosos y políticos que se han dado a lo largo de la historia. Muchos mesianismos que se reflejan en regímenes totalitarios que siembran miedo. Es el Mesías liberador que se pone al lado de los que sufren. Es el que viene a instaurar el Reino de amor y de justicia.
Bienaventurados aquellos que no sólo salen de sus esquemas preconcebidos y cerrados, sino que además reconocen en Jesucristo la nueva imagen de Dios, el Dios lleno de bondad y de misericordia. Dios viene a nosotros y tenemos que estar vigilantes y atentos para acogerle.
Faltan pocos días para que nazca el Salvador en nuestra vida, hogares, pueblos y ciudades. Es la verdadera esperanza y alegría de la Navidad.

José Howard Rivera Fernández

Nacido el 29 de marzo de 1967

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