Iglesia aclara que la imagen de la Virgen María en Pando no lloro sangre

Iglesia Viva 08.09.16//El Vicariato Apostólico de Pando informó este 7 de septiembre que el líquido rojo que emanaba de la cara, brazos y manos de la imagen de la Virgen María en la parroquia de Puerto Rico,  es sangre humana, a raíz de una investigación seria, se llegó a las conclusiones: “el líquido fue puesto por manos humanas en distintos momentos generando la impresión del lagrimeado que confundió a los testigos. Por tanto llegamos a la conclusión de que no se trata de ningún hecho extraordinario ni milagro”.

Comunicado a la Opinión Pública y a los fieles de la Iglesia Católica del Vicariato Apostólico del Pando

Riberalta, 07 de septiembre de 2016. El día 16 de agosto del 2016 el párroco de Puerto Rico, padre José Luis Mamani, que ese día realizaba trámites administrativos en Cobija, fue convocado de emergencia a su jurisdicción por laicos de la Parroquia Jesús Nazareno de Puerto Rico quienes aseguraban haber sido testigos de que la imagen principal de la Virgen María que se encuentra frente a una de las puertas de ingreso al templo y al aire libre, había llorado sangre. El Padre José Luis Mamani puso en antecedentes del hecho al Obispo del Vicariato, Monseñor Eugenio Coter.

Realizadas las consultas preliminares se dispuso una investigación responsable y seria, incluyendo el análisis químico del líquido que apareció en la cara, brazos y manos de la imagen; se llevaron a cabo una serie de entrevistas y consultas con los testigos, y se verificaron los detalles de lugar y horas de los hechos. Cumplida estas tareas pudimos llegar a las siguientes conclusiones claras y puntuales:

l.- El líquido aparecido en la imagen conforme a los análisis químicos llevados a cabo, es evidentemente sangre humana con fuertes contaminaciones como si hubiese sido guardada anteriormente sin cuidados. Esto nos llevó a sospechar que esta sangre pudo haber sido colocada a la imagen.

2.- Investigaciones sucesivas permitieron corroborar la sospecha y comprobar que el líquido fue puesto por manos humanas en distintos momentos generando la impresión del lagrimeado que confundió a los testigos. Por tanto llegamos a la conclusión de que no se trata de ningún hecho extraordinario ni milagro.

3.- El Obispo con el Párroco, Religiosos y Religiosas de la Parroquia Jesús Nazareno de Puerto Rico ratifican que una sólida formación de fe de nuestros fieles no hace necesarias señales extraordinarias para mantener una vivencia comprometida y religiosa. En este año extraordinario de la misericordia pedimos la intercesión de la “mamá del cielo” para la conversión de todos en busca de una sociedad más justa, menos violenta y constructora de paz.

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