Comunión, Misión y Misericordia en el Presbítero Diocesano

Iglesia Viva 06.07.16//Padre José Cervantes, comparte un resumen de lo que ha sido el segundo tema de la Trigésimo Primer Asamblea Nacional de la Conferencia Boliviana del Clero Diocesano, la mañana de este miércoles 6 de julio.

El tema que desarrollo P. Cervantes, se ha centrado en idea del presbítero como misionero de la misericordia, con los puntos de comunión, misión y misericordia.

Una exposición que ha partido de la identidad del presbítero diocesano secular, siguiendo especialmente la Carta de Pedro que hace la llamada a vivir en comunión con los obispos y presbíteros. Unión y comunión que ha de existir entre los presbíteros que marcan la identidad y espiritualidad de cada presbítero,  llamándolos a ser modelos del rebaño de Dios, participes de su gloria y alegría,  al mismo tiempo con orientaciones prácticas  de manera generosa, no buscando ningún tipo de lucro, ni poder, sino con generosidad, con grandeza y dispuestos a ser modelos para todo el rebaño de Dios.

Misericordia: En el Año de la Misericordia, se ha desarrollado el tema a partir de la concepción del Papa Francisco que habla en la bula Misericordiae Vultus (“El rostro de la misericordia”) partiendo del verbo “Misericordiar”, que expresa la acción de Dios y la acción que se debe tener partiendo del amor que se orienta a todas las miserias humanas y tiene su culmen en la entrega de Jesucristo en la Cruz, que da su vida por todos, tiene su paradigma en la Parábola del Hijo Prodigo, y tiene un efecto maravilloso con la regeneración de la vida. Dios rico en misericordia, el Dios que por su misericordia  nos ha regenerado para vivir en una esperanza viva.

Asimismo habló del Sumo sacerdote, hermano de los hombres y misericordioso que presenta la carta a los Hebreos y muestra que todos tenemos la capacidad para vivir la nueva alianza, todos tenemos la capacidad de no pecar más, es la grandeza de la obra misericordiosa de Dios.

La koinonía:  La Comunión,  que al mismo tiempo implica una comunión profunda entre los cristianos, tiene su centro en la Eucaristía, comunión que es el pan de vida, el cáliz que bendecimos. Para buscar entre los presbíteros diocesanos formas muy concretas en plasmar la comunión de bienes entre el clero,  para que de una manera digna sea posible orientar todos los recursos en orden a la Evangelización de nuestro mundo.

La idea de la comunión (koinonía), tiene su efecto especialmente con los pobres como una tarea misionera. Atender siempre a los más pobres de cerca y de lejos, eso debe atravesar todos las estructuras eclesiales, tal como indica el documento de Aparecida y todas las Conferencias Episcopales del CELAM, resaltando que la opción preferencial por los pobres debe dedicarse a travesar todas las estructuras y actividades de toda la Iglesia.

Misión: “Misionariedad”,  es un concepto que a convertido en sustantivo algo que en su naturaleza es misionera, ha conseguido plasmas en una palabra bella, la identidad de  la Iglesia para que nos consideremos en una Iglesia en marcha, dispuesta a romper fronteras y convertir a través del Evangelio (Palabra Viva) los corazones humanos al amor de Dios y de esa manera ir transformando lentamente nuestro mundo por los caminos que Dios quiere.

Todo tiene su punto culmínate en la Eucaristía, que  es el “Pan partido para la vida del mundo” y de esa manera parafraseando los textos del Concilio Vaticano II, Padre Cervantes ha hecho ver que la Eucaristía es la cumbre y fuente de la Misericordia, como de la koinonía y como de la  Misión.

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