Discurso de inauguración: Inicia la 101 Asamblea de Obispos de Bolivia

Iglesia Viva 7.04.16.  En horas de la mañana de este jueves 7 de abril dio inicio la CI Asamblea de Obispos de Bolivia, los pastores de todas las jurisdicciones se reúnen para tratar temas pastorales y de coyuntura que afectan a la sociedad boliviana, Mons. Ricardo Centellas, Presidente de la Conferencia Episcopal Boliviana dió a conocer el contenido de estos seis días de reflexión de las principales autoridades eclesiales del país. A continuación compartimos el comunicado.

DISCURSO DE INAUGURACION DE LA CI ASAMBLEA DE OBISPOS DE BOLIVIA

Abril   2016.

 Saludos

Queridos hermanos  Obispos bienvenidos a esta CI asamblea para renovar nuestro compromiso de comunión apostólica y seguir animando la vida y misión de la Iglesia boliviana.

Un saludo fraterno al Rvdo Padre Christopher Washington, secretario de la Nunciatura Apostólica, en Bolivia.

Una memoria agradecida de nuestro querido Cardenal Julio, que desde el Padre interceda por esta conferencia para que nos inspire su testimonio profético, audaz y valiente.

Saludo también a los representantes de los distintos sectores de la Iglesia, a los colaboradores de la Conferencia Episcopal, a los medios de comunicación y a todo el pueblo de Dios.

Celebramos la PASCUA en el año de la Misericordia

Acabamos de celebrar la Pascua de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo. El VIVE entre nosotros  motivando y transformando nuestro servicio en la evangelización que evidencie con claridad la presencia del Reino. “Jesús es el rostro de la Misericordia”, y esta verdad debe impulsarnos a ser testigos de un mundo más humanizado con señales concretas  de perdón,  compasión y solidaridad. Particularmente, valorando y defendiendo el derecho a la vida desde la concepción hasta la muerte natural. No olvidemos la Palabra de Jesús: “Yo he venido para que tengan vida, y vida en abundancia” (Jn 10,10). Por tanto, no es humano menos ético interrumpir el embarazo.

En criterio del Papa Francisco estamos convocados a asumir el desafío de vivir la misericordia de Dios en todo el pueblo a fin de superar los signos de muerte: corrupción que nace  de una conciencia indigna del ser humano, narcotráfico que se está enraizando como parte de nuestra cultura latinoamericana, y una injusticia institucionalizada que hiere los derechos humanos, sobre todo de los más débiles. A propósito, celebramos la publicación, el día de mañana, de la Exhortación Postsinodal “Amoris Laetitia” (La alegría del amor) del Papa, acerca de la familia.

Precisamente, la reciente Carta Pastoral sobre Narcotráfico y Drogadicción dirigida a todo el pueblo boliviano, tiene como objetivo hacer tomar conciencia respecto a esta realidad preocupante. Por tanto, estamos llamados a crear espacios de reflexión y diálogo entre todos los sectores del país.

Entonces, como Iglesia, Pueblo de Dios, en la exigencia transformadora de la pastoral misionera,  jamás tenemos que resignarnos, menos acobardarnos de ser firmes en la identidad cristiana sin debilitar ni relativizar la opción preferencial por los pobres.

Bolivia necesita UNIDAD

“El demonio es maestro en dividir”. No es novedad percibir que en nuestro pueblo hay señales evidentes de división. Y toda división en todos los países empobrece la unidad; además de crear tensiones, resentimientos y confrontaciones que llevan al riesgo de bloquear definitivamente el diálogo. Este contexto preocupante de falta de comunión respetuosa y civilizada nos exige considerar y reflexionar sobre la urgente necesidad de despojarnos de actitudes egoístas, soberbias y vanidosas; y la mentira es el mecanismo más destructor de la unidad. Ojalá decidiéramos de una vez, hacer una opción fundamental por el bien de Bolivia y sólo por Bolivia. Tanto los políticos como los ciudadanos de la calle estamos llamados a contribuir y recuperar el ideal de un pueblo unido.

“Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina, y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no permanecerá firme” (Mt 12,25) y para subsistir no tiene otra alternativa que esforzarse y trabajar por construir puentes y no murallas que siempre separan. De esta manera se consolida la cultura del encuentro fraternal y cívico; lo contrario nos alejaría cada vez más de un desarrollo y civilización integral.

Trabajemos por un LIDERAZGO

Una sociedad que prioriza únicamente los bienes materiales, y relativiza los valores fundamentales del ser humano, acaba siendo objeto de la manipulación de las ofertas ilusorias del mundo convertido en mercado. Valoramos los avances científicos y tecnológicos, sobre todo, en la comunicación, sin embargo, estos medios llegan hasta obsesionar y manipular el empleo racional de los mismos.

Esta realidad obstruye la espontánea inquietud de una conciencia social y de una pertenencia a un Pueblo. Por eso se advierte la presencia de generaciones resignadas y pasivas que viven la ley del menor esfuerzo. En este sentido, se constata el vacio de líderes auténticos, veraces y honestos. Por lo tanto, es preciso crear espacios de formación de líderes que sean capaces de integrar a todos los ciudadanos en una Bolivia unida. El perfil de un líder se refleja en la sabiduría de crear consensos en la diversidad y con la diversidad. Otra de sus características es respetar el poder y la voz del pueblo, sin centralismos ni partidismos, administrando honradamente los bienes del estado solo y únicamente en favor del país.

Que María nuestra madre, interceda por todos y especialmente nos acompañe estos días de encuentro y reflexión. Gracias.

 

 

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