Mensaje de Mons. Jesús Juárez por el día del Padre

Iglesia Viva 17.03.16. Este sábado 19 de marzo solemnidad de San José, celebramos el día del Padre, para la oportunidad el Arzobispo de Sucre hizo llegar un valioso mensaje para todos los papás en su día.

¡Felicidades, papás!, ¡felicidades en su día!

Que el Señor les bendiga y les dé la gracia de estar siempre cerca de sus esposas, hijas e hijos. Ellos necesitan de ustedes, de su amor y cercanía. Sean para ellos como San José, custodios de su crecimiento en edad, sabiduría y gracia.

Es muy bueno que traten de aprender de este Santo. Los evangelios nos lo muestran tan callado y tan necesario, al lado de la Virgen María. ¡Qué valioso era para la Sagrada Familia! Es el modelo de un esposo que se preocupa por el bienestar de su hogar.

Pensemos en la Sagrada Familia, una familia sencilla, al mismo tiempo que llena de luz, como nos lo dice con bellas palabras nuestro querido Papa Francisco: “…El Niño Jesús con su Madre María y con San José son una imagen familiar sencilla pero muy luminosa. La luz que ella irradia es luz de misericordia y de salvación para todo el mundo, luz de verdad para todo hombre, para la familia humana y para cada familia. Esta luz que viene de la Sagrada Familia nos alienta a ofrecer calor humano en esas situaciones familiares en las que, por diversos motivos, falta la paz, falta la armonía y falta el perdón…” (Angelus del 28/12/14)

A la luz de estas sentidas palabras del Santo Padre, me animo a entregarles dos recomendaciones.

A todos ustedes, papás que festejan su día, les recomiendo imiten a San José acompañando y custodiando, con dedicación y ternura, a sus familias. Podrán hacerlo si ustedes mismos son los primeros que comprenden la importancia de tener a Dios en su hogar, escuchando su Palabra y viviendo los Sacramentos; sólo así podrán percibir su presencia constante en sus vidas.

Pregúntense con sinceridad: ¿qué espacio doy al Señor? Esto es muy importante ya que si ustedes buscan a nuestro Padre del Cielo, recibirán de Él el don de vivir la paternidad como una constante bendición y entrega a sus seres queridos. Y les doy sólo un pequeño ejemplo de cómo un papá, si es un buen católico, transmite esta fe a sus hijas e hijos: les acostumbra a iniciar y terminar el día con una oración, para educarlos a sentir cómo la amistad y el amor de Dios los acompañan. ¿Lo están haciendo así ustedes, queridos papás?

Y hay una cosa más que, también yo con corazón de Pastor, les quiero recomendar con cariño: papás, ¡eviten estar ausentes en la vida de sus familias! Se los digo porque la ausencia de la figura paterna produce en nuestra sociedad graves heridas: esposas que se sienten abandonadas e hijas e hijos que carecen del necesario amor y buen ejemplo que sólo un papá abnegado por su familia puede dar.

Nuevamente acudo a las palabras del Papa Francisco que nos da una enseñanza magnífica, cargada de humanidad, cuando nos dice: “…El sentimiento de orfandad que viven hoy muchos jóvenes es más profundo de lo que pensamos. Son huérfanos en la familia, porque los padres a menudo están ausentes, incluso físicamente, de la casa, pero sobre todo porque, cuando están, no se comportan como padres, no dialogan con sus hijos, no cumplen con su tarea educativa, no dan a los hijos, con su ejemplo acompañado por las palabras, los principios, los valores, las reglas de vida que necesitan tanto como el pan. La calidad educativa de la presencia paterna es mucho más necesaria cuando el papá se ve obligado por el trabajo a estar lejos de casa. A veces parece que los padres no sepan muy bien cuál es el sitio que ocupan en la familia y cómo educar a los hijos. Y, entonces, en la duda, se abstienen, se retiran y descuidan sus responsabilidades, tal vez refugiándose en una cierta relación «de igual a igual» con sus hijos. Es verdad que tú debes ser «compañero» de tu hijo, pero sin olvidar que tú eres el padre. Si te comportas sólo como un compañero de tu hijo, esto no le hará bien a él…” (Audiencia General del 28/01/15)

Que la protección de la Bienaventurada Virgen María y de San José les acompañen siempre y les ayuden a caminar con sus familias, unidos en el amor y en el servicio mutuo.

Mons. Jesús Juárez Párraga, sdb.

ARZOBISPO DE SUCRE

PRESIDENTE DEL ÁREA DE EDUCACIÓN

DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL BOLIVIANA

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