Mensaje del Obispo de Misiones por el Domund

Iglesia Viva 17.10.15//Bolivia Misionera//Mons. Julio María Elías, Obispo responsable de la Sección Misiones de la conferencia Episcopal boliviana quiso compartir una valiosa reflexión en torno a esta celebración.

Queridos profetas misioneros:

La Jornada Mundial Misionera 2015, al celebrarse dentro del año dedicado a la Vida Consagrada, que manifiesta, en radicalidad, la dimensión profética de todo bautizado, tiene como lema “Profetas de Cristo, para un mundo nuevo”. Este lema nos lleva a considerar la unión íntima entre la dimensión profética y la dimensión misionera del bautizado y confirmado. Jesús, después de que su Padre manifestara, en el bautismo en el Jordán, que era el Hijo amado en quien se complacía, y de las tentaciones en el desierto, “volvió a Galilea con el poder del Espíritu, y su fama corrió por toda la región. Enseñaba en las sinagogas de los judíos y todos lo alababan” (Lucas 4, 14-15). Y es, en la sinagoga del pueblo en el que se había criado, Nazaret, donde se manifiesta como el Profeta y Misionero del Padre, en quien se cumple lo anunciado en Isaías: “El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lucas 4, 18-19).

Los religiosos y las religiosas, que viven el seguimiento de Jesucristo pobre, obediente y casto y que, por ello, aparecen dentro de la Iglesia como testigos de los valores definitivos del Reino de Dios, en su calidad de profetas misioneros de Jesús, Profeta y Misionero del Padre, son quienes nos recuerdan que el bautismo y la confirmación nos han hecho profetas misioneros al estilo de Jesús. También ellos nos animan con su testimonio de vida a ser, como profetas, personas de Dios, y, como misioneros, lanzados a la construcción de un mundo nuevo, conforme a la voluntad del Padre celestial, que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Que la Virgen María, en su dimensión profética misionera, interceda ante su Hijo Jesús, el Profeta y Misionero del Padre, para que en verdad seamos todos profetas de Cristo para un mundo nuevo.

Mons. Julio Mª Elías
Obispo Vicariatato del Beni
Responsable de la sección Misiones-CEB

Mensaje del Obispo de Misiones por la Jornada Mundial de las Misiones

Bolivia Misionera 16.10.15. Mons. Julio María Elías, Obispo responsable de la Sección Misiones de la conferencia Episcopal boliviana quizo compartir una valiosa reflexión en torno a esta celebración.

Queridos profetas misioneros:

La Jornada Mundial Misionera 2015, al celebrarse dentro del año dedicado a la Vida Consagrada, que manifiesta, en radicalidad, la dimensión profética de todo bautizado, tiene como lema “Profetas de Cristo, para un mundo nuevo”. Este lema nos lleva a considerar la unión íntima entre la dimensión profética y la dimensión misionera del bautizado y confirmado. Jesús, después de que su Padre manifestara, en el bautismo en el Jordán, que era el Hijo amado en quien se complacía, y de las tentaciones en el desierto, “volvió a Galilea con el poder del Espíritu, y su fama corrió por toda la región. Enseñaba en las sinagogas de los judíos y todos lo alababan” (Lucas 4, 14-15). Y es, en la sinagoga del pueblo en el que se había criado, Nazaret, donde se manifiesta como el Profeta y Misionero del Padre, en quien se cumple lo anunciado en Isaías: “El Espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor” (Lucas 4, 18-19).

Los religiosos y las religiosas, que viven el seguimiento de Jesucristo pobre, obediente y casto y que, por ello, aparecen dentro de la Iglesia como testigos de los valores definitivos del Reino de Dios, en su calidad de profetas misioneros de Jesús, Profeta y Misionero del Padre, son quienes nos recuerdan que el bautismo y la confirmación nos han hechoprofetas misioneros al estilo de Jesús. También ellos nos animan con su testimonio de vida a ser, como profetas, personas de Dios, y, como misioneros, lanzados a la construcción de un mundo nuevo, conforme a la voluntad del Padre celestial, que quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad.

Que la Virgen María, en su dimensión profética misionera, interceda ante su Hijo Jesús, el Profeta y Misionero del Padre, para que en verdad seamos todos profetas de Cristo para un mundo nuevo.

 

Mons. Julio Mª Elías

Obispo Vicariatato del Beni

Responsable de la sección Misiones-CEB

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