Jesús les está mirando con cariño y amor y les está invitando a ser sus discípulos y hasta sus testigos en este mundo

Iglesia Viva 12.10.15//Palabras que expresó Mons. Robert Flock, Obispo auxiliar de Cochabamba durante su homilía dirigida a los jóvenes de la parroquia San Gerardo en el día de su confirmación, este domingo 11 de octubre.

Homilía de Mons. Roberto Flock, 11-10-2015
Domingo B28 Confirmación San Gerardo

Queridos jóvenes,
Felicidades por llegar a celebrar el Sacramento de la Confirmación. Espero que realmente sus vidas sean marcadas por el Espíritu Santo y sus siete dones de:

• Sabiduría e Inteligencia
• Consejo y Fortaleza
• Ciencia y Piedad
• Y el Santo Temor de Dios.

Nuestra primera Lectura hoy tiene una linda reflexión sobre el don de la Sabiduría atribuido al Rey Salomón, que se aprecia aún mejor imaginando a Jesucristo haciendo esta oración:

Oré, y me fue dada la prudencia, supliqué, y descendió sobre mí el espíritu de la Sabiduría. La preferí a los cetros y a los tronos, y tuve por nada las riquezas en comparación con ella. No la igualé a la piedra más preciosa, porque todo el oro, comparado con ella, es un poco de arena; y la plata, a su lado, será considerada como barro. La amé más que a la salud y a la hermosura, y la quise más que a la luz del día, porque su resplandor no tiene ocaso. Junto con ella me vinieron todos los bienes, y ella tenía en sus manos una riqueza incalculable.
Confirmándose hoy, como discípulos de Cristo, oremos todos para que ustedes reciban este precioso don de la Sabiduría con la cual Dios nos ayuda a tener éxito en la vida presente y asegurarnos de la vida eterna. Joven, pídaselo para ti mismo y el Padre celestial que sabe dar cosas buenas a quienes le piden, te lo dará en abundancia.

El hombre que se acercó a Jesús, en nuestro Evangelio hoy, le hizo una pregunta sabia: “¿qué debo hacer para heredarla Vida eterna?” Equivale a preguntar, ¿Cómo puedo tener una vida buena, digna y exitosa, para toda la eternidad?.
Jesús le hizo tres respuestas. Primero le recordó la primacía de Dios: “Sólo Dios es bueno”. Si es así, no hay que relegarle a segundo o tercer lugar en tu vida, o en último lugar como parece ser el caso de muchos. Hay que mantener a Dios en primer lugar, lo que significa no faltar la Misa en el Día del Señor e hacer el esfuerzo de discernir su santa voluntad y dejarlo gobernar tu vida. Si realmente creemos que Dios es bueno, entonces vamos a querer escuchar y dejarnos interpelar por su Palabra que “es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de doble filo: ella penetra hasta la raíz del alma y del espíritu, de las articulaciones y de la médula, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón”, como dice la Segunda Lectura.
Segundo, Jesús le recordó los mandamientos de la convivencia justa:

Tú conoces los mandamientos:
• No matarás,
• no cometerás adulterio,
• no robarás,
• no darás falso testimonio,
• no perjudicarás anadie,
• honra a tu padre y a tu madre

Comentando este Evangelio en una de las Jornadas Mundiales de la Juventud el Papa y Santo Juan Pablo II dijo que el cumplimento de estos mandamientos es el fundamento para la vida humana digna y gozosa. Quien mata, comete adulterio, roba, calumnia, y perjudica a los demás será siempre un esclavo del pecado y de Satanás, siempre será un resentido justificando su maldad con falsos razonamientos y mentiras. Quien no respeta a sus propios padres, vive algo peor, es una persona verdaderamente triste.

Tercero, Jesús, al escuchar que había cumplido estos mandamientos, le planteó un paso más: Ven y sígueme. Y como el seguimiento de Jesús supone la solidaridad para con los pobres, le indicó una forma muy concreta a realizarla. El “Tesoro en el Cielo” consiste de la gratitud de Dios y de los hermanos santos allí que hemos ayudado en nombre de Jesús. Nos darán mucha acogida en el Cielo, cuando nos toca la Vida Eterna.

Jóvenes, nota que a este joven, Jesús le miró con amor, cuando él dijo que había cumplido los mandamientos. Yo, Jesús les está mirando con cariño y amor y les está invitando a ser sus discípulos y hasta sus testigos en este mundo.
Les digo que seguir a Jesús es una linda aventura, lleno de sorpresas y cargado de alegría por la amistad con sus demás amigos. Animados por el Espíritu Santo y sus dones, queridos jóvenes, sean fieles a Cristo dando testimonio de la fe que están confirmando hoy.

 

Mons. Roberto Flock
OBISPO AUXILIAR DE LA ARQUIDIÓCESIS DE COCHABAMBA

20151012sangerardo

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